sábado, 7 de febrero de 2015
Asimilación, ¿Te casas?
Tras pasar el puente... las dudas llenaban mi cabeza. ¿Debemos celebrar la boda? ¿Es correcto? ¿Disfrutare? ¿Y él?, ¿Quiere él realmente casarse otra vez?...
La verdad es que fueron unos días muy extraños. Mi padre ya estaba en mi casa con sus reformas en activo, y bastante dubitativo con el tema de la boda. Mi hermana no paraba de preguntarme por whatsapp si era verdad.Y mi madre nada más hacía que insistir en ir a acompañarme al juzgado de paz para preguntar y ver fechas. Al parecer todos necesitábamos confirmarlo.
Mi pareja y yo nos mirábamos, nos reíamos y nos preguntábamos cosas sobre la boda, pero bromeando como si todo aquello que se estaba formando a nuestro alrededor en realidad no estuviera pasando. Yo le preguntaba a él si de verdad le apetecía celebrarlo así, y el me devolvía la pregunta a mi. Y en algún momento si que nos llegamos a poner serios y hablar sobre el tema. El se caso hace 10 años, el ya había celebrado una boda por todo lo alto, el ya había invitado a todos sus familiares y amigos. Y yo, bueno, nunca había tenido ganas de casarme en realidad. Yo a él ya le sentía como mi pareja, mi marido, como el gran amor de mi vida. Y sabía que no era necesario formalizarlo, hacerlo legal si pero tal vez por otros temas que si nos habíamos planteado.
Recuerdo una noche sentados en la cocina (ya que no teníamos salón), después de cenar, fumándonos un cigarro. Mi madre me envió un whatsapp para decirme que al día siguiente iba a bajar a hacer unos recados que si quería nos acercábamos al juzgado. Entonces me acuerdo que le dije a mi pareja - - "¿Nos vamos a casar entonces?", y el sonrió y contesto -"Claro". Y comenzamos a hablar sobre la fecha y de como podría ser. Y hablando y hablando nos dimos cuenta de que en realidad si era algo que a los dos nos apetecía mucho. Juntar a todas esas personas que son importante en tu vida para ya dar un paso más en la seguridad de nuestras relación. Para celebrar que queremos estar juntos toda la vida y mostrar nuestra intención de que así sea. Y porque no, porque nos apetece celebrar una fiesta en la que nosotros seamos los que por fin celebran algo positivo y todos podamos disfrutar.
Pero del mismo modo que nos dimos cuenta de eso, también comenzamos a pensar en lo que iba a suponer celebrar la segunda boda de mi pareja. El se mostraba ilusionado, pero a la vez algo confuso. Sabia que el decir que se casaba de nuevo iba a traer alguna que otra broma pesada y más de una cara de confusión. El mismo problema que me rondaba a mi por la cabeza. No quería que el dar este paso supusiera para el tener que pasar por un mal trago. ¿Como iban a reaccionar sus amigos?, ¿y su, familia?...
Pero de repente, el dijo: -"Yo quiero casarme contigo, porque se que quiero estar contigo. Porque nunca he querido a nadie como te quiero a ti." Yo recuerdo estar con la cabeza cabizbaja, y decirle. -" La otra vez también estarías seguro.". A lo que el me contesto -" A veces haces las cosas porque parece que es lo que toca hacer, y ahora si lo hago es porque quiero hacerlo".
FALTABAN 106 DÍAS PARA NUESTRA BODA!!!
Mgracia84
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario